Al matar, unos asesinos se sienten fuera de sí mismos, otros sienten que tienen gran poder y control, algunos experimentan sádico placer y hay quienes muestran fría indiferencia. Entretanto, tras asesinar, unos sufren culpa y pesar, como D. Andrew Nielsen que afirmaba sentir que se mataba a sí mismo; en tanto que por ejemplo, Chikatilo, afirmó que sentía “paz mental” después de asesinar…
En este artículo intentaremos responder a las preguntas de qué sienten los asesinos mientras matan y después de haber matado. No recurriremos a teorías y explicaciones generales, sino que expondremos lo que los propios asesinos han dicho: esto es, las respuestas que ellos mismos han dado a esas interrogantes. Por ello, hemos tomado ejemplos representativos en cada tipo de respuesta, ya que lo experimentado al matar o después de matar, depende de la constitución psicológica particular de cada asesino; pero, como bien sabemos, es posible organizarlos en tipos.