Encontrar un billete en un viejo par de jeans y que te digan que has perdido peso son algunos de los factores desencadenantes de los mayores placeres de la vida, según una encuesta.
Un estudio realizado a 3,000 adultos reveló que los placeres más sencillos, como meterse a la cama con sábanas recién lavadas y ver a unos ancianos tomados de la mano ayudan a hacer mejores nuestro días.
El sol fue mencionado en múltiples ocasiones como responsable del buen humor, por ejemplo despertar con un día soleado o manejar con las ventanas del coche abajo en un día con sol. Otros momentos felices tienen lugar cuando nos sorprenden con flores, chocolates o algún regalo sorpresa, tener un bonito mensaje o abrazo de un ser querido y recibir una tarjeta de agradecimiento.
Desafortunadamente, para muchos, el ajetreo y el bullicio de la vida cotidiana significa que la persona promedio sólo es feliz por mitad de la semana.