Cuando ciertas tendencias agresivas se desarrollan en una persona y se mezclan con las condiciones perfectas para que tal individuo pueda llevar a la acción aquellos deseos trastornados, se generan ciertos casos en los que cualquier guión de película de terror, e incluso gore, podrían quedar cortos. Tal es la historia de Jeffrey Dahmer.
Jeffrey Dahmer nació el 21 de mayo de 1960 en Milwaukee, Wisconsin, hijo de una pareja de norteamericanos de clase media. Su infancia transcurrió con relativa normalidad y su padre lo calificaría como un niño extremadamente curioso con una gran fascinación por los animales.
Una vez el pequeño Jeffrey presenció cómo su padre recogía huesos de animales muertos en el patio trasero de la casa. En un intento posterior de darle explicaciones a las acciones de su hijo, su padre expuso que, viendo en retrospectiva, tal evento podría haber significado el comienzo de la catástrofe que se gestaría años después. Pronto, el niño comenzó a dar señales de timidez, por lo que sus padres lo incitaban a realizar actividades que le orillaran a la interacción con otros niños.