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lunes, 10 de noviembre de 2014

Las supersticiones más comunes y cómo se originaron


La herradura colgada en la puerta...
Procedente de Italia, la creencia de que las herraduras atraen la buena suerte era muy tenida en cuenta por la gente de los pueblos. Clavada o colgada en una puerta, este objeto atraería las energías del cielo. La herradura simboliza la fuerza del caballo y su enorme utilidad, al menos en tiempos pasados, en las labores del campo yen las guerras. Vuelta al lado derecho y en posición horizontal representa la C, inicial de Cristo.
Otra leyenda atribuye a San Dunstan el haber otorgado a la herradura, colgada sobre la puerta de una casa, un poder especial contra el mal. Herrero de profesión pero que llegaría a ser arzobispo de Canterbury en el año 959, Dunstan recibió un día la visita de un hombre que le pidió unas herraduras para sus pies, unos pies de forma sospechosamente parecida a pezuñas. Dunstan se dio cuenta de que se trataba de Satanás y explicó que, para realizar su tarea, era necesario encadenarlo a la pared. Así, el santo procuró que su trabajo resultara tan doloroso que el propio Diablo encadenado le pidió misericordia.
Dunstan se negó hasta que el diablo juró no entrar nunca en una casa donde hubiera una herradura colgada sobre la puerta. Pero no podía colgarse de cualquier forma; sus extremos debía estar hacia arriba, pues de lo contrario su reserva de suerte se vaciaba.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Las supersticiones más comunes y cómo se originaron

 El número 13.
El número 13 tiene una mala reputación. Nadie quiere usarlo. No hay pisos 13 en los ascensores, a pesar de que todos sabemos que el 14 sigue siendo el 13 de igual forma se considera de mala suerte tener 13 invitados a una cena.

La razón inicial del temor al numero 13 viene de la Biblia y la historia de la Última Cena. En ella, Jesús se sienta a comer con los 12 apóstoles, haciendo que el total de comensales sean 13. Todos sabemos que la comida terminó mal para dos de los invitados y, por tanto el pobre número 13 fue maldecido para siempre.